BREVE  HISTORIA   SOBRE LOS CELTAS

 

El Castro de las Labradas es un yacimiento astur de la edad de hierro en el término municipal de Arrabalde , en Zamora . En él se han encontrado dos tesoros, y es una zona importante de estudios arqueológicos. Es el mayor poblado celta de la Asturia Cismontana , que fue asediado y conquistado por los romanos en el siglo I a. C. desde su campamento en Petavonium , valle de Vidriales , tras una resistencia de casi un siglo. En el castro se refugió toda la población de los asentamientos cercanos a la llegada de las legiones romanas.

Hace tiempo, cayo en mis manos un libro antiquísimo, donde relataba  la posible historia y desaparición de los Celtas y el abandono de sus Castros. No se que autenticidad podemos darle, pero yo os la transmito como lo leí.

Desde que los bretones y los galos ( los celtas del norte) , huyendo de los Anglos y Sajones ,por el año 600 ADC, aproximadamente ,se asentaron  en lo que luego se llamaría Asturias, Galicia (Brigantia=A Coruña) y Cantabria, creando ciudades y una cultura totalmente exótica, y propia, pues la Ibérica fue anulada, viviendo tiempos de paz, abundancia, continuos festines y  prosperidad, hasta que se vieron obligados a hacer acopio de fuerzas y organización para resistir ante el empuje de los Romanos, pero finalmente  estos, llegaron y destruyeron las   mayores ciudades, entre ellas la famosa Albión, viéndose los celtas obligados a refugiarse en los castros, construyendo las fortificaciones en las cumbres, aunque la construcción más elaborada de edificios defensivos fue su referencia desde que existieron, pero también en poblados escondidos y perdidos en lo mas recóndito y profundo, donde se sentían a salvo, aguardando mejores tiempos.

Roma se asentó en Hispania, exigiendo tributo a todo el territorio, pero no lo consiguieron con los poblados refugiados en los castros, por lo que optaron a asediarlos, por la imposibilidad de asaltarlos, ante las fortificaciones construidas y el valor de los sitiados. Cuando caía un poblado, cogían prisioneros a hombres y mujeres jóvenes y los llevaban a las minas de oro, donde trabajaban como esclavos.

Cuando el poder de Roma menguó y las legiones debieron regresar, todo cambió pero no felizmente. Los castros volvieron a reconstruir las grandes ciudades y, se unificaron todas las tribus de las montañas, pero ocurrió lo peor. Ante la bonanza de la situación muchos quisieron volver a la antigua tradición mientras que otros  preferían aquella, que había eliminado los sacrificios humanos y la adoración de los viejos ídolos, generándose una guerra fratricida entre partidarios de uno y otro bando. Narra este libro que muchas historias y leyendas de amor y tormento sucedieron entre clanes tribales y familiares, llegando a los crímenes pasionales y enfrentamientos entre las mas nobles familias que genero antagonismos, forzando a elegir bando a muchos valientes y nobles guerreros, y alguno por despecho se unió a los suevos traicionando a los suyos, facilitándoles la victoria , pero eso es otra historia.

Por si esto fuera poco, el orden que los romanos habían traído, fue sustituido por el caos, pues aprovechando la falta de liderazgo, se crearon nuevas facciones en Hispania: los vándalos, suevos y alanos (sajones), que a golpe de jinetes de rostros y lenguas extrañas, quemaban las cosechas, violaban, robaban y arrasaban los castros, llegando a destruir todas las ciudades reconstruidas.

A esto hay que añadir, que una vez que los visigodos fueron derrotados por Clodoveo en el sur de la Galia, estos huyeron y se asentaron  en la Hispania ,llegando a  conquistar la mitad norte del territorio y asentarse mas tarde en toda España, hasta  el 711, donde Rodrigo fue derrotado y comenzó la invasión de los árabes, pero en este intermedio, los pueblos del noroeste ( entre ellos los Celtas), fueron continuamente asediados  y reducidos por los Godos, que consiguieron la colaboración de la cultura  prerrománica a cambio de perseguir y reducir a los pueblos del Norte, que se negaron a pagar el tributo a Roma. El pueblo celta no tuvo otra opción que refugiarse en lo mas recóndito de las montañas (en la mítica Ongar) detrás del Naranco de paso inaccesible y vigilados por una serie de fortalezas que avisaban de cualquier intrusión de las tropas  godas, ya que estas arrasaban  todos los castros que tenían en su camino y reducían a esclavos a todos sus moradores. Poco a poco la cultura cristiana fue sustituyendo  los escasos recuerdos que quedaban de las costumbres celtas y desapareció por completo sus historia, excepto en el recóndito Ongar, hasta el año 488 DC, cuando la iglesia prerrománica, llegó evangelizando  toda la Hispania, convirtiendo a la fe cristiana al último reducto celta.

Entonces con la población dispersa, sin jefes ni guías, sin organización para reconstruir los clanes que se hacían fuertes  en los cerros y con ya escasos vestigios de la cultura céltica, destruida primero por los romanos y luego por los cristianos, llegó la pobreza,  y con ella las enfermedades y  la muerte por doquier y los castros donde ya solo quedaban las mujeres y los niños, al haber muerto los hombres en las luchas fratricidas, dejaron de habitarse, buscando zonas mas fructíferas, donde pudiesen aprovechar las escasas cosechas, y poco a poco fueron asentándose en los valles y las laderas de las sierras y montañas.

A diferencia de otros conflictos similares, el Imperio Romano optó por no hacer prisioneros, lo que supuso la eliminación de los cántabros en edad militar.

"De los cántabros no se cogieron muchos prisioneros; pues cuando desesperaron de su libertad no quisieron soportar más la vida, sino que incendiaron antes sus murallas, unos se degollaron, otros quisieron perecer en las mismas llamas, otros ingirieron un veneno de común acuerdo, de modo que la mayor y más belicosa parte de ellos pereció. Los astures, tan pronto como fueron rechazados de un lugar que asediaban, y vencidos después en batalla, no resistieron más y se sometieron en seguida."

Era costumbre de los guerreros cántabros el suicidio antes que la esclavitud. Bien por la espada, bien por el fuego o, principalmente, envenenándose con pócimas hechas con semillas de tejo, árbol mítico celta, que llevaban preparadas al efecto. Así lo recoge Silio Itálico en su descripción sobre las costumbres de los cántabros alistados en el ejército de Aníbal:

"El cántabro, invencible ante el frío, el calor y el hambre, se lleva antes que nadie la palma en toda clase de trabajos. ¡Admirable amor a su pueblo! Cuando la inútil edad senil comienza a encanecerle, pone fin a sus años, ya no aptos para la guerra, envenenándose con el tejo. Para él es imposible vivir sin la guerra, pues toda la razón de su vida la pone en sus armas, considerando un castigo vivir para la paz."
 

Estrabón decía que despreciaban la muerte y el dolor, hasta el punto de seguir cantando sus himnos de victoria aún después de crucificados Para ellos, según Estrabón, morir como guerreros y libres era una victoria.

La guerra se puede dar por finalizada en el 19 a.D.C, aunque se tienen constancia de rebeliones menores posteriores. La región fue devastada y los castros destruidos e incendiados, deportándose masivamente a la población y trasladándola a las llanuras. Roma, al igual que hizo en otros territorios, quiso imponer sus reformas. No tuvo demasiado éxito debido al fuerte carácter del pueblo cántabro. A pesar de ser masacrado y obligado a bajar al llano, los romanos tuvieron que dejar dos legiones durante unos sesenta años más (la X Gemina y la IV Macedónica).

En cuanto a los tesoros encontrados casi en la superficie, es de presumir, que ante los constantes ataques de los suevos y otros castros, y  cuando los hombres debían abandonar los poblados, sin saber siquiera si regresarían, optaran por esconderlos para proteger el único patrimonio que poseían. Todo parece indicar que era una costumbre, como prevención , ante abandono o ataque, lo que hace  presumir que habrá  muchos mas de los que se han encontrado.

Tristes y penosos tiempos aquellos, donde  se pasaba de la tranquilidad y felicidad, al tormento, la destrucción y la muerte, pues consta que tuvieron sus épocas, donde los druidas, sabios y generosos, brindaban, bálsamos para el alma, orden, felicidad, fiestas y alegría en los poblados, con una unión constante con la naturaleza.

Os remito a una buena página para los que queráis documentaros mas sobre la historia de los celtas, es muy completa.

Un ensayo sobre el pueblo y la cultura Celta en el Castro de las Labradas de " Fidel Fuentes García", donde nos expone una clarísima  y completa exposición de esta cultura en el Castro. Muy interesante y recomendable su lectura.

Desde aquí quiero felicitar a  Fidel por su excelente artículo.

http://arrabalde.vndv.com/CulturaCelta.pdf

http://personal.telefonica.terra.es/web/fillosdebreoga/historia.html

http://ar.geocities.com/celtas_historia_antigua/historia.html

* El castro celta de Arrabalde tendría una antigüedad aproximada de 2280 años y habría desaparecido al final del siglo I aunque su cultura se supone que perduró hasta el año 311 DC.

fenix

 

       

 


HISTORIA

El Castro Celta situado en el Castro de las Labradas es un yacimiento astur de la edad de hierro en el término municipal de Arrabalde , en Zamora . En él se han encontrado dos tesoros, y es una zona importante de estudios arqueológicos. Es el mayor poblado celta de la Asturia Cismontana , que fue asediado y conquistado por los romanos en el siglo I a. C. desde su campamento en Petavonium , valle de Vidriales , tras una resistencia de casi un siglo. En el castro se cree que  se refugió toda la población de los asentamientos cercanos a la llegada de las legiones romanas, conformando posiblemente el asentamiento mas importante de los celtas: la ciudad de Lancia, pero este dato esta por confirmas a la espera de nuevos descubrimientos

En el año 27 a. C. la Legio X Gemina fue trasladada a la Hispania Tarraconensis para participar en las Guerras contra cántabros y astures, posiblemente a las órdenes de Estatilio Tauro. A partir de 25 a. C. combatió en el frente astur a las órdenes del legado de la nueva provincia Lusitania Publio Carisio, participando, entre otras, en la acción que permitió vencer a los astures en su audaz ataque del invierno de 25 a. C., y que condujo a la ocupación de la ciudad de Lancia (Villasabariego, León). En algún momento de las operaciones entre 25 y 19 a. C., la Legión instaló su campamento en Petavonium (Rosinos de Vidriales, Zamora), aunque las excavaciones en este lugar han sido muy someras.

La más larga estancia de la legio X Gemina en Hispania abarcó desde las guerras cántabras -en las que participó- hasta el reinado de Nerón; durante este tiempo, la legión parece haber estado acuartelada entre Asturica Augusta (hoy Astorga) y la pequeña aldea zamorana de Rosinos de Vidriales, que antiguamente se llamó Petavonium. La marcha de la unidad se debió a las guerras orientales de Nerón, pues fue enviada a sustituir al regimiento de guarnición en Carnuntum (hoy Bad Deutsch-Altenberg, en Austria); allí la legión Décima permaneció apenas unos cinco años (63-68 d.C.),

Petavonium

Petavonium fue una ciudad romana formada a partir de la cannaba del campamento de la Legio X Gemina en el valle de Vidriales, correspondiente a una zona ocupada por las actuales localidades de Santibáñez de Vidriales y de Rosinos de Vidriales (Zamora).

El estacionamiento de la mencionada legión en este lugar durante las guerras contra astures y cántabros para controlar a los astures meridionales y vigilar las rutas que comunicaban esta zona con la Gallaecia, con el resto del valle del Duero y con la Lusitania, supuso la creación de una base permanente, cuya evidencia arqueológica conste en un campamento de unas 20 ha., en el que aparecen numerosos restos cerámicos, monedas y algunos restos de armas y otros objetos metálicos, además de materiales de construcción sellados con la figlina de la legión. Alrededor de este campamento se asentó una ciudad de unas 80ha.

Su presencia atrajo a gran número de personas, indígenas hispanos y también itálicos, que crearon una densa red de asentamientos rurales en el valle de Vidriales y también la futura ciudad de Petavonium.

La salida de la legión en 63 de Hispania, debió suponer un cierto retroceso para la localidad, que empezó a recuperarse bajo la Dinastía Flavia, probablemente bajo Domiciano, cuando el Ala II Flavia Hispanorum civium romanorum fue acantonada dentro del viejo cuartel de la X Gemina. El nuevo campamento -castellum alae- tiene un recinto amurallado rectangular precedido por un foso de algo menos de 2 ha., conservándose restos de las puertas, especialmente la porta praetoria de doble vano, restos de los principia o cuartel general y del valetudinarium u hospital. Así mismo, aparecen numerosas monedas de los siglo I, II, III y IV, armas, cerámicas comunes, terra sigillata y cerámicas del cercano alfar de Melgar de Tera, junto con materiales de construcción, como ladrillos sellados con las figlinae de la propia Ala y de la Legio VII Gemina.

En el Bajo Imperio, a partir posiblemente de Diocleciano, la unidad se transformó en la Cohors II Flavia Pacatiana, todavía activa a finales del siglo IV según la Notitia Dignitatum.

Del núcleo civil, mencionado por el Itinerario de Antonino como mansio de la vía de Asturica Augusta a Bracara Augusta, se conservan escasos restos, como una fuente de origen romano y numerosas inscripciones que estaban incrustadas en las casas e Iglesias de las localidades cercanas.

La ciudad fue abandonada en el siglo V como consecuencia de las invasiones bárbaras.(suevos, vandalos, alanos y "los Visigodos)

Hace unos 200 años existian un pueblo llamado SAN MIGUEL, que desapareció cuando su último habitante se fue a Rosinos de Vidriales; así la magnifica iglesia de la Patrona del valle Vidriales, colocada a pocos metros del campamento de Petavonium pertenece a Rosinos de Vidriales junto con este campamento.